Mi abuelo, Jerry Finger

Artículo escrito por Paul Finger, albacea de la obra de Jerry Finger aparecido en la serie Armatura Uno

Nunca llegué a conocer a mi abuelo, Jerry Finger. Mi abuela siempre me habló mucho de él, y en las reuniones familiares todavía se cuentan algunas de sus historias. Jerry nació en Hoboken, Nueva Jersey, en 1920, y una limpiadora le encontró muerto en una habitación de un motel cerca de Los Ángeles en 1953. Nunca se conocieron las causas de la muerte, pero sabemos que sus últimos años no fueron los mejores.

Lo que sí sabemos es cómo trabó amistad con Nemanthias Smith, el fundador de una pequeña editorial llamada Everest Comics. Tras escribir para ellos algunas historias cortas de género pulp, dieron por fin en el clavo cuando en el número 15 de Awesome Fantasy Stories publicaron el origen de Armatura Uno, un personaje en el que mi abuelo Jerry llevaba trabajando más de 15 años y cuyos bocetos encontré recientemente en una polvorienta carpeta en el desván de la casa familiar tras la muerte de mi abuela.

Esta primera historia de Armatura Uno, que llegó a los quioscos en plena Edad de Oro del cómic, fue un verdadero éxito que llegó a competir en ventas con series como Action Comics o Detective Comics, aunque en la actualidad ya casi nadie lo recuerde. No obstante, aquellos números de Awesome Fantasy Stories y, especialmente el número 1 de Armatura Uno, de septiembre de 1943, llevaron al personaje, al abuelo Jerry y, sobre todo, a Nemanthias Smith y su editorial Everest Comics, a lo más alto. El 14 de agosto de 1945, justo tras la retransmisión del anuncio del fin de la II Guerra Mundial por parte del Presidente Truman, se emitiría el primer episodio del programa de radio de Armatura Uno en casi todas las emisoras de Estados Unidos. Unos pocos meses más tarde lo haría el serial de 15 episodios que serían proyectados en muchos cines y en el que aparecería un joven Burt Lancaster.

Everest Comics competía con las grandes editoriales del momento, como DC o EC, hasta la publicación del libro “La seducción del inocente” del Dr. Fredric Wertham. Las teorías de Wertham sobre cómo afectaba la lectura del cómic de superhéroes a la juventud norteamericana ayudó a que los cómics de este género entraran en una gran crisis que no se superaría hasta muchos años después. Pero en este caso, el declive de Armatura Uno no comenzó por las peregrinas teorías de Wertham sobre cómo cambiaría la conducta de los jóvenes, sino por justo lo contrario. En el capítulo 5 de “La seducción del inocente”, el Dr. Wertham afirma que “entre tantos conceptos maliciosos e intentos de llevar a nuestros infantes al comunismo y a la anarquía, se encuentra un pequeño oasis, un delicado entretenimiento, titulado Armatura Uno, donde un inteligente autor llamado Jerry Finger alcanza cotas de fantasioso divertimento a la altura de las obras de C. S. Lewis o L. Frank Baum”.

Estos halagos provocaron la ira y posterior rechazo de todo el sector del cómic hacia la editorial y su autor, la marginación por parte de las grandes distribuidoras a todas las publicaciones de Everest Comics, que se vio abocada al cierre unos pocos meses después de la publicación del libro de Wertham, y el ostracismo por parte de toda la industria a Jerry Finger, que nunca más podría volver a publicar bajo su nombre.

Fue entonces cuando comenzaron los diversos problemas personales que culminaron con mi abuela dejando a Jerry y buscando un nuevo hogar para sus tres hijos (incluyendo a mi padre). Mi abuelo comenzó entonces a vivir rozando la indigencia y cambiando constantemente de trabajo (fue desde cocinero en un diner de Nueva Jersey hasta vendedor de zapatos en Westchester). Según he podido saber posteriormente al estudiar la figura de mi abuelo, Stan Lee le llamó para escribir algún guión en títulos de antología de la editorial antecesora de Marvel, donde crearía, entre otros y siempre con seudónimo, al mafioso Scraggy Hat, que posteriormente sería recuperado y que tantas veces se enfrentaría a Spiderman durante los años 60 y 70. También he sabido que acudiría a él Bob Kane para su serie Batman, donde crearía al villano Magin the Magician (que incluso aparecería en la serie de televisión protagonizada por Adam West). En este caso, Bob Kane siempre firmaría con su propio nombre los guiones de mi abuelo.

Recientemente, tras la muerte de mi abuela, descubrí toda la obra de mi abuelo, quien murió mientras intentaba vender los derechos de Armatura Uno a una importante productora para realizar una serie de TV. Sonaba el nombre de un principiante Harrison Ford para interpretar al personaje principal. Desde entonces, su nombre y su obra han sido olvidados. Hasta ahora, que gracias a Apuf! Entertainment, las nuevas generaciones van a poder conocer a este personaje y todo su universo. No se me ocurre mejor hogar para las creaciones de mi abuelo. Fueron ellos quienes propusieron a P.M. Reilly, cuya obra siempre he admirado, para escribir las aventuras de esta nueva encarnación de Armatura Uno.

Seguro que, esté donde esté, mi abuelo Jerry estará volviendo a disfrutar de estas historias. Espero que esto ayude a rehabilitar pronto su nombre y a que la industria del cómic reconozca nuevamente sus importantes éxitos. ¡Justicia para Jerry Finger!

 

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